PEPSI Y SU SABOR CANÍBAL

Hay historias tan aterradoras que resultan difíciles de creer. Como que para intensificar su sabor, la Pepsi usa células de bebés abortados. La sola idea es tan atroz, que uno la descarta de inmediato.

Pero, ¿y qué tal que la cosa tuviera al menos un ápice de cierto? ¿Cabe la posibilidad de que se usen células de bebés abortados en la industria alimenticia? Sabemos que se usan en la fabricación de vacunas, así que, ¿por qué no pensar que también puedan usarse en la industria de alimentos?

Imposible. Porque eso nos llevaría a pensar en una especie de industria caníbal.

Pues bien, en 2010 la Children of God For Life (http://www.cogforlife.org/) denunció los vínculos de Pepsi Co., Nestlé, Cadbury Adams, Cambell Soap y otras más con Senomyx, una empresa de biotecnología dedicada al descubrimiento y desarrollo de potenciadores de sabor para la industria de alimentos y bebidas.

Se denunciaba el trabajo por parte de Senomyx con líneas celulares embrionarias -en particular la HEK-293- para la obtención de ingredientes de sabor en algunas de las bebidas y alimentos de las compañías ya citadas.

Children of God for Life comenzó entonces una campaña en contra de estas compañías exigiéndoles respondieran ante este hecho. Un boicot nacional y la trascendencia de la noticia en algunos de los principales medios de los Estados Unidos, llevaron a que estas compañías suspendieran sus vínculos con Senomyx, aunque muy difícilmente pudieron negar haber usado ingredientes de sabor obtenidos a partir de células HEK-293.

Pepsi Co., por ejemplo, publicó recientemente en sus políticas corporativas una declaración sobre responsabilidad en la que afirma: “PepsiCo no realiza o financia investigación  -incluida investigación financiada por PepsiCo, pero a cargo de terceros- que utilice cualquier tejido humano o líneas celulares derivadas de embriones o fetos”. (Ver: Pepsico Statements and Policies, pinchando Aquí. Lea: Responsible Research)

Para muchos, esto quizás no tenga ninguna relevancia pues el uso de células embrionarias humanas en la fabricación de vacunas es una práctica bastante más común de lo que suponemos y abiertamente aceptada por la ciencia, así que, como ya dije, ¿por qué no usarlas en la industria de alimentos?

Sin embargo, la gran mayoría no tiene la menor idea de que esto pasa y la información, además de un derecho, es conocimiento.

Para saber más al respecto, pueden leer la nota que publicó CBSNEWS y conocer el historial del boicot de la Children of God For Life.

Post scríptum: vale la pena aclarar que las líneas celulares embrionarias HEK-293 no están contenidas en los ingredientes de las bebidas o alimentos, pero la obtención de esos ingredientes se realiza a partir del trabajo con células de riñón de un feto humano.

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GATOS

Los gatos ignoran muchas cosas. Entre ellas, ignoran que los gatos tejen historias.

Gatos gatos recorriendo los tejados. Furtivas líneas uniendo las esquinas. Entonces la noche es algo que se mueve, un barullo de cosas: una casa llena de aromas, un viento que pasa y los empuja, alguien que llega caminando, un leve pensamiento que cruza. Eso es un gato.

El canto de amor del gato parece un llanto pero es un cortejo. Sucede un diálogo maravilloso y nos espanta. Los gatos no lo saben y nunca lo sabrán. Se quedan allí ignorantes de todo, más que satisfechos, inconclusos, buscando el lugar preciso donde nace su sombra. Pero su sombra nunca es su sombra y se van y buscan otra.

Al llegar la noche, los gatos saltan repentinamente (siempre a la misma hora), se estiran, se desperezan, miran entorno muy lentamente y se van a nacer en algún lugar de la noche. Ellos son los que hacen el barullo de cosas. Enredan los hilos, las esquinas.

Una mujer observa los ojos de un gato y piensa que los gatos son hermosos. Los gatos lo son pero lo ignoran, ignoran que sus cantos de amor tejen historias.

LA LITERATURA COMO ANTICIPACIÓN

Hace unos meses escribí en este naciente blog un texto satírico titulado “¡Steve Jobs vive!”. Mientras el mundo entero se dedicaba a honrar la memoria y el legado del recién fallecido cerebro de Apple, yo me burlaba de ese cerebro.

En aquel texto hacía referencia a algo que encontré divertido llamar el iBrain: una máquina que permitía, tanto mantener vivo el cerebro de Steve Jobs, como comunicado. Una computadora interpretaba los impulsos de su cerebro y los traducía para que Tim Cook pudiera seguir recibiendo las instrucciones de su jefe.

El iBrain no existía en ese momento. Era una “invención” mía. Usando todos los motores de búsqueda a mi alcance, no encontré una sola referencia a ese nombre, así que podía usarlo sin temor a infringir ningún tipo de Copyrigth o a escribir acerca de algo que ya existiera y que fuera en un sentido opuesto a “mi idea” y la desvirtuara.

Hoy ya existe el iBrain, casi tal y como yo lo imaginé hace pocos meses. Su creador, Philip Low, ha decidido ensayar esta nueva tecnología nada menos que en uno de los cerebros más brillantes de nuestro tiempo, el físico Stephen Hawking. Aquí la nota completa: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/47842-Hackear-mente,-al-alcance-de-ciencia

No es la primera vez que una cosa así me ocurre. Y no estoy queriendo decir con esto que tenga una suerte de poder anticipatorio. Es la literatura la que alcanza ese poder. El escritor se nutre de muchas cosas que gravitan a su alrededor y luego las plasma. Esas cosas se conjugan y dan como resultado una visión del mundo como realmente es o como puede llegar a ser.

En 1996 escribí un relato de anticipación llamado LA SAGA DE ARGÓ, el cual narra las aventuras de una revolución futurista en una era post atómica. La devastación nuclear de nuestro planeta habría sido una devastación programada por La Corporación con el único fin de reducir la población mundial.

La Corporación es el nombre alegórico que le doy a una suerte de gobierno mundial que se abrogó el derecho de disponer de las vidas de miles de millones de seres humanos y del planeta mismo en beneficio de una élite privilegiada que se considera superior. Sin embargo, las cosas no salieron como esperaban. Y ese es el punto de partida de mi relato.

En aquel entonces, hace casi 16 años, muy poco se sabía de los proyectos de eugenesia de los que hoy se habla más abiertamente. Hace unos tres años, en 2009, murió el filósofo noruego Arne Naess, creador de la corriente “Ecología Profunda” que plantea una drástica reducción de la población del planeta para resolver nuestros problemas ambientales. (Ver nota pinchando aquí).

Pero no son solo los movimientos ecologistas de ultraderecha quienes tratan descaradamente sobre este tema.

El magnate norteamericano de los medios, Ted Turner, propietario de CNN, y padre de seis hijos, lleva años predicando la teoría del “hijo único” como una forma de controlar la sobre población del planeta. Sin embargo, en círculos más cerrados ha hablado de la necesidad de reducir la población mundial a por lo menos 300 ó 350 millones de personas, aunque con el tiempo se retractó y ahora habla de 2.000 millones. (Ver vídeo aquí).

Pese a hablar de la reducción de la población, ni Arne Naess ni Ted Turner (entre otros muchos) han dicho públicamente cómo sería esto. Quién sí lo hizo y ante una audiencia de miles de personas, fue Bill Gates en una de las famosas conferencias TED en 2010.

Bill Gates dijo, y lo transcribo literalmente: “En primer lugar tenemos la población. El mundo de hoy tiene 6.800 millones de personas. Y es probable que alcance los 9 mil millones. Ahora, si hacemos un buen trabajo con nuevas vacunas, atención médica, servicios de salud reproductiva, podríamos reducirla tal vez 10 ó 15 por ciento”. (Ver conferencia aquí).

¿Qué es esto? ¿A qué tipo de vacunas se refiere? ¿De qué tipo de atención médica habla? ¿Qué clase de servicios de salud reproductiva? Y todo para ¿reducir la población en un 10 ó 15 por ciento? ¿No se supone que vacunas, atención médica y salud reproductiva son para salvar vidas, no para acabarlas? Esto es escalofriante.

Valdría la pena señalar que el señor Bill Gates, a través de Microsoft, es accionista de Merck, la empresa farmacéutica más grande del mundo. Y que además es socio en muchos proyectos de Monsanto, dueña de las semillas transgénicas que están invadiendo al mundo. Si con las vacunas piensa reducir un 10 ó 15 por ciento de la población, ¿cuánto pensará reducir con alimentos genéticamente modificados?

En fin, creo que me desvié del tema, pues en el relato en mención, LA SAGA DE ARGÓ, me refería a una reducción de la población a través de una devastación nuclear programada, y no a través de vacunas o comida. Y no podría sugerir ningún tipo de “anticipación” si no hablara de eso.

Audrey Tomason trabaja para el gobierno de Barack Obama. Su tesis de grado en maestría de Harvard fue declarada como “de utilidad para las agencias de seguridad de EEUU“. Dicha tesis sugiere la necesidad de “un genocidio organizado en el que se utilizará el poder nuclear en áreas concretas para evitar que la población del planeta alcance los 10 mil millones de habitantes”. (Vea el artículo completo aquí).

Ahí lo tienen. Esa es La Corporación de la que hablé en mi relato. La del “genocidio organizado”. Una tesis de grado de utilidad para las agencias de seguridad de los Estados Unidos, ni más ni menos.

Si alguien está interesado en conocer más sobre esas ideas locas que algunos tienen por ahí para despoblar el planeta, le recomiendo este vídeo: REDUCCION DE LA POBLACIÓN.

***

Gracias a LA SAGA DE ARGÓ tuve el inmenso placer de conocer al señor René Rebetez, quien tuvo la intención de publicarlo en una antología de cuento de ciencia ficción de autores colombianos, pero la muerte lo alcanzó antes de lograrlo en 1999. Sin embargo, a esa breve amistad debo la alegría de haber sido iniciado en otros temas y saberes, los cuales hoy agradezco inmensamente.

OFRECIMIENTO DE MI HIJO JERÓNIMO

Hace un par de meses mi esposa y yo hicimos una ceremonia con familiares y amigos, una especie de ritual en el que presentábamos y ofrecíamos a nuestro pequeño hijo Jerónimo. ¿Presentar a quién y ofrecer a quién? Al mundo, a la vida.

Una de las cosas que el mundo moderno nos ha quitado es la celebración de actos simbólicos. Hemos perdido el ritual, y con ello la fe.

Un amigo mío tiene la teoría de que para que el movimiento ecológico funcione, no sólo hay que recuperar los bosques o lo ríos, sino toda esa fauna fantástica que antes la habitaba. Uno no corta un árbol donde habita una familia de gnomos, o no contamina una fuente de agua donde viven las ninfas.

Esa mente mágica, esa mente no racional, es la que todavía nos permite asistir con asombro a las expresiones del arte.

Y hay quienes afirman que la celebración de actos rituales y simbólicos puede servirnos para crear una realidad muy superior a la que nos obliga el mundo moderno.

Por eso, por la posibilidad de crear para nuestro hijo una realidad mejor que la que nosotros heredamos, creamos con mi esposa este acto ritual en el que presentamos y ofrecimos a nuestro hijo con las palabras de una plegaria que escribimos para ese día.

Esa plegaria, esas palabras, las publico ahora para compartirlas con quien mágicamente llegue a ellas y comprenda su significado más profundo.

Los hijos no son hijos de los padres
son los hijos de la vida
que se expresa a sí misma

Son la voluntad de Dios encarnada
para cumplir un destino más grande
que el de simplemente ser hijos.

Por eso, hijo;

Renuncio ahora a prolongarme en ti
a hacer de ti una extensión
de mi vanidad y mis errores

Renuncio a contaminarte
con mis miedos y mis angustias
a llenar tu ser con mis ideas
de lo que es el mundo
a grabar en ti los pensamientos míos.

¡Renuncio ahora a esa paternidad
egoísta, impositiva e ignorante!

Todo lo que quieras ser
vas a serlo libremente
ama y crea a tu manera
que yo estaré allí contigo
para que descubramos el mundo juntos
no para revelártelo
sino para acompañarte
a tu propia revelación.

Hoy te quiero decir, Jerónimo
que comparto contigo la misma humanidad
y que tomados de la mano
hasta donde nos lleve el camino
lo que verdaderamente nos une
y nada más
es el amor.

¡STEVE JOBS VIVE!

Probablemente nadie lo crea. Pero Steve Jobs está vivo. No de la manera en que usted o yo estamos vivos, pero sí al menos de la manera en que Apple lo necesita. Tras la “muerte” de Steve, muchos especularon -y es entendible el temor- acerca del incierto futuro que le espera a la compañía sin su genio. Sin embargo, las acciones no cayeron, los inversionistas no se retiraron y, por el contrario, Apple lanzó el IPhone 4S y la actualización del IOS 5.0 para sus pequeños dispositivos. ¿Cuál es la confianza que inspira Apple pese a la muerte de Jobs cuando todos sabemos que era él y sólo él, el único capaz de sostener esta empresa en la cresta de la ola? Pues, ya lo dije, que Steve Jobs, está vivo.

Sí, claro –dirán los siempre escépticos- vivo como Marilyn, Elvis, Morrison o Michael Jackson, y sacarán a relucir las siempre divertidas teorías conspirativas o hablarán de relato fantástico o cuento de ciencia ficción. Pues no, no es nada de eso, ni siquiera se trata de una especulación científica de mi parte. De hecho, no lo digo yo. La fuente de donde obtuve esta información, es un prestigioso neurocientífico colombiano que ahora trabaja en una aislada oficina del último piso del edificio principal de Apple en Cupertino (California), encargado de cuidar el cerebro del cerebro de Apple, es decir, de Steve Jobs. Por eso digo que Steve está vivo. Porque su cerebro está vivo y trabajando.

Durante los últimos ocho años Steve no sólo luchó contra el cáncer de páncreas. La verdad, es que ni siquiera “luchó”, simplemente hizo todo por demorarlo. Desde el comienzo se sabía que sin importar a qué tratamiento se sometiera, el cáncer lo mataría. Así que, además de dilatar ese momento, Steve y su equipo trabajaron todos estos años diseñando y construyendo la tecnología que le permitiera separar su cerebro de su cuerpo y ya no sólo mantenerlo con vida, sino comunicado. Y lo lograron.

El pasado 5 de octubre el cerebro de Steve fue transplantado a una suerte de pecera y sumergido en una solución química que permite a los neurotransmisores del cerebro conectarse a una estación base que, de un lado, suministra la energía necesaria para mantenerlo con vida y, del otro, transmite los impulsos del cerebro a un ordenador encargado de traducirlo. Ese ordenador es la versión 2.0 de Steve Jobs.

Tim Cook, el nuevo CEO de Apple, visita todos los días esta “oficina” donde, al parecer, recibe instrucciones directas de este ordenador que el mismo Jobs bautizó como el IBrain.

ETA Y OTRAS NOTICIAS DEL ESPECTÁCULO

¿Cómo así? ¿De verdad que se acabó ETA? -me pregunta mi esposa. No tenía la menor idea. La última noticia que yo tenía del mundo era que habían matado a Gadafi. ¡Qué cosa! Vivimos la era de las comunicaciones y yo tan desinformado. Me pongo a leer al respecto. Notas de prensa, blogs y el comunicado del grupo Vasco. Muy escueto, por cierto. Dice claramente que: “ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada”. Extraordinario, pero no dice nada de entregar las armas. Si las FARC en mi país hicieran lo mismo, me costaría creerles. Aunque sería maravilloso que un día mi mujer me dijera: -¿Escuchaste la noticia? ¡Las FARC anunciaron un cese definitivo de su actividad armada!-, y que eso fuera cierto.

En fin, parece ser una buena noticia, al menos para los españoles, pues el resto del mundo apenas si lo ha notado. Los principales periódicos del mundo le dedicaron una breve nota en páginas interiores y muy poco análisis. Pero claro, en el teatro del mundo, los reflectores apuntan hacia Libia y la ejecución de Gadafi. Es entendible, allá hay petróleo, y mucho. ¿Qué riqueza usurpable produce el País Vasco? Además, ETA anunció un cese de su accionar violento, pero no habló de una disolución. Y ya en el pasado ha firmado treguas que luego rompe de manera clamorosa, así que su credibilidad se encuentra en un nivel muy bajo. Habrá qué esperar a ver si el tal cese de su actividad armada resulta siendo un hecho verdadero.

En mi país las noticias son otras. La sanción del presidente norteamericano Barack Obama del TLC con Colombia (Panamá y Corea del Sur) aprobado por el Congreso de los Estados Unidos la semana pasada. Las elecciones del próximo 30 de octubre. La temporada invernal que ya hace estragos. La construcción de los hoteles 7 estrellas en el parque natural Tayrona. El minicromos con las candidatas al reinado de Señorita Colombia. Los juegos panamericanos de Guadalajara y las medallas de nuestras compatriotas. El torneo finalización del fútbol profesional. Y otra vez Gadafi. Cada país es una enorme carpa en la que desarrolla su propio espectáculo de circo.

Aunque hay shows de talla mundial. Y la industria del entretenimiento se alimenta de los muertos.

PARA EMPEZAR, UNA PRESENTACIÓN

Cada vida es una enciclopedia, una biblioteca, un muestrario de estilos donde todo se puede mezclar continuamente y reordenar de todas las formas posibles“.

Italo Calvino – Seis propuestas para el próximo milenio

Albatros es el “nombre” con el que me he dado a conocer desde hace varios años. Siempre que me presento digo: “mucho gusto, Albatros”. Como me dedico al oficio de escribir, muchos consideran que se trata de un seudónimo, pero no, no lo es. Es un nombre. El que yo escogí y no el que me impusieron. Quizás algún día escriba sobre lo que ese cambio ha significado en mi vida. Pero por ahora, baste decir que soy Albatros y que he decidido abrir este blog con el único fin de compartir con alguien, más allá del pequeño circulo de los amigos, mi forma de ver el mundo.

El sufijo -scopio, según el diccionario de la RAE viene de la raíz griega σκοπ- (ver), y significa: “instrumento para ver o examinar”. Y eso es, precisamente, lo que hace el escritor, se convierte en instrumento para que otros puedan ver el mundo a través suyo. Por supuesto, una visión particular y hasta sesgada, pero en eso mismo radica el valor de su mirada, porque es lo que hace el mundo rico y diverso. De ahí, el nombre con el que he querido bautizar este blog: albatroscopio, una ventanita más que se asoma al mundo.